Jue. Ene 23rd, 2020

Todavía hay 268.000 millones de pesetas en paradero desconocido

MADRID Actualizado:14/01/2020 01:52h Guardar

El 1 de enero de 2001 empezó a circular el euro en España. A partir de ahí se abrió un periodo de transición de un año y medio, los euros convivieron con las pesetas. Así fue hasta el 30 de junio de 2002. Durante aquellos dos primeros años de existencia del euro se canjearon a euros la inmensa mayoría de las pesetas que estaban en circulación. Pero quedó una porción pendiente, y una parte de aquella aún lo sigue estando a día de hoy.

Según los últimos cálculos del Banco de España, en estos momentos todavía quedan pendientes de canjear pesetas equivalentes a 1.609 millones de euros. Es decir, todavía hay en «paradero desconocido» 267.715 millones de las antiguas pesetas. Supone el 3% de todas las pesetas que había en circulación cuando llegó el euro. Este año que acaba de comenzar es el último en el que esos billetes y monedas de pesetas pueden cambiarse a euros. El plazo acabará el 31 de diciembre de 2020.

Las pesetas que queda no se canjean a euros por movitos omo «nostalgia, coleccionismo, escaso valor…»

A estas alturas, aún quedan sin aflorar y canjear 136.103 millones de pesetas en billetes, y otros 131.611 millones de pesetas en monedas. Se sabe con precisión porque el Banco de España lleva a cabo un riguroso control sobre los billetes y monedas de pesetas puestos en circulación y los que han retornado. Lo que resulta imposible es saber dónde están. «No existe información precisa sobre dónde puedan estar esos billetes y monedas en pesetas que no han retornado hasta el momento», indican a ABC desde el Banco de España.

En cualquier caso, se tiene una idea de los motivos por los que queda -y quedará- una gran cantidad de pesetas sin canjear a euros: «Nostalgia, coleccionismo, escaso valor, que estén en manos de turistas e incluso por extravío, aunque no hay estimaciones sobre cuánto puede influir cada uno de esos motivos», explican las mismas fuentes.

«Los turistas se llevaron bastantes monedas y seguro que también algunos billetes. Y, por otra parte, no debemos olvidar que la peseta ha formado parte de nuestra historia, por lo que un gran número de ciudadanos los puede atesorar como recuerdo o por razones sentimentales», indican. Además, advierten desde el Banco de España que en el caso de las monedas se da otra particularidad añadida: «La mayor parte de las piezas que quedan por retornar son de bajo valor, monedas de cinco y de una pesetas, por lo que es muy probable que la mayoría de estas monedas no retornen».