Jue. Ene 23rd, 2020

El Tiranosaurio rex enano no existió, solo eran individuos jóvenes

Entre 2005 y 2008, el Museo Burpee de Historia Natural de Rockford, Illinois (Estados Unidos), recolectó los esqueletos fósiles de dos dinosaurios muy similares a los temibles  Tiroanosaurios rex en el condado de Carter, Montana.

Apodados ‘Jane’ y ‘Petey’, los ejemplares eran solo un poco más altos que un caballo de tiro de la actualidad y el doble de largos, un tamaño significativamente menor en comparación con especímenes encontrados en otros yacimientos, los cuales podrían alcanzar más de 15 metros de largo.

Por su inusual talla, los científicos se atrevieron a plantear la posibilidad de que se trataba un género ‘enano’ del famoso depredador prehistórico, al que denominaron Nanotyrannus.

Ahora, un equipo de científicos conformado por representantes de varias instituciones y encabezado por el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Oklahoma, publicó un estudio en la revista científica ‘Science Advances’ en el que dan nuevas luces sobre este misterio, al afirmar que, en lugar de tratarse de un tipo distinto de dinosaurio, en realidad, ambos fósiles pertenecen a ejemplares jóvenes de Tiranosaurio.

En la investigación, titulada ‘Tiranosaurio en crecimiento: la histología refuta al Nanotirano pigmeo’, los expertos dirigidos por Holly Woodward, estudiaron a Jane y Petey para comprender mejor la historia de vida de este par de ‘T-Rex’.

(Lea también: Nueva especie de estegosaurio se convierte en la más antigua)

Los coautores, de la Universidad Chapman, el Intellectual Ventures, la Universidad Estatal de Montana, el Museo de las Rocosas y el Museo de Ciencias Naturales de Carolina del Norte aseguraron que, históricamente, muchos museos recolectan los fósiles más grandes e impresionantes de una especie de dinosaurio para exhibirlos, pero e ignorarían a los demás.

“El problema es que esos fósiles más pequeños pueden provenir de animales más jóvenes. Por lo tanto, durante mucho tiempo hemos tenido grandes lagunas en nuestra comprensión de cómo crecieron los dinosaurios, y el Tiranosaurio rex no es una excepción”, agregaron los investigadores.

Según los expertos, el tamaño más pequeño de Jane y Petey es lo que los hace tan increíblemente importantes.

Gracias a estos fósiles, ahora los científicos no solo pueden estudiar cómo cambiaban los huesos y las proporciones a medida que el Tiranosaurio maduraba, sino que también pueden utilizar la paleohistología, es decir el estudio de la microestructura de los huesos fósiles, para aprender sobre las tasas de crecimiento juvenil y las edades de estos animales prehistóricos.

Para lograr el hallazgo Woodward y su equipo sacaron finas ‘rodajas’ de los huesos de las piernas de Jane y Petey y las examinaron con gran aumento: “Para mí, siempre es sorprendente descubrir que si tienes algo como un enorme hueso de dinosaurio fosilizado, este también se fosiliza a nivel microscópico”, dijo Woodward, quien agregó que, al comparar estas microestructuras fosilizadas con características similares que se encuentran en el hueso moderno, “sabemos que proporcionan pistas sobre el metabolismo, la tasa de crecimiento y la edad”.

Gracias al estudio histológico, el equipo determinó que los pequeños ‘T-rex’ estaban creciendo tan rápido como los animales modernos de sangre caliente, como los mamíferos y las aves.

Woodward y sus colegas también descubrieron que contando los anillos anuales dentro del hueso, al igual que se hace en los troncos de los árboles, Jane y Petey eran adolescentes cuando murieron 13 y 15 años, respectivamente.

De acuerdo con Woodward, como al Tiranosaurio rex le tomaba hasta veinte años alcanzar el tamaño adulto, probablemente experimentaba cambios drásticos a medida que maduraba y aumentaba su tamaño.

Así, los juveniles como Jane y Petey eran rápidos, ágiles y tenían dientes en forma de afiladas navajas que les permitían cortar los alimentos, mientras que los adultos eran trituradoras de huesos.

Durante mucho tiempo hemos tenido grandes lagunas en nuestra comprensión de cómo crecieron los dinosaurios, y el Tiranosaurio rex no es una excepción

No solo eso, sino que el equipo de Woodward descubrió que si la fuente de alimento era escasa durante un año en particular, los Tiranosaurios no crecían tanto, mientras que si la comida era abundante, crecía mucho.

“El espacio entre los anillos de crecimiento anuales registra cuánto crece un individuo de un año al siguiente. En el caso de Jane, Petey e incluso individuos mayores es inconsistente: en algunos años el espacio está muy cerca y en otros se extiende bastante”, dijo Woodward.

La investigación de Woodward y su equipo escribe un nuevo capítulo sobre los primeros años del dinosaurio más famoso del mundo, proporcionando evidencia de que asumió la corona del rey tirano mucho antes de que alcanzara el tamaño adulto.

REDACCIÓN CIENCIA