Mar. Feb 25th, 2020

¿Conviene apagar la calefacción cuando no estamos en casa o es mejor dejarla encendida al mínimo?

Actualizado:23/01/2020 08:17h Guardar

En plena ola de frío, volvemos a hacernos la pregunta de siempre: ¿es más económico apagar la calefacción al salir de casa o es mejor dejarla encendida al mínimo? Aunque pensemos que ahorramos al mantener una temperatura estable para evitar el pico de gasto que se produce al volver a encender el sistema, desde el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE) aconsejan «ajustar el encendido de la calefacción al horario real de ocupación de la vivienda» para ganar en eficiencia y de paso, ahorro en el recibo de luz o de gas. En IDAE también recomiendan dejarla apagada por la noche ya que al estar acostados y arropados con 15-17 grados es suficiente. «Como norma, apagar por la noche y encender unos minutos al levantarse, es mucho mas eficiente que dejarla encendida toda la noche», tal y como indica en respuesta a una consulta los expertos de este organismo dependiente del Ministerio de Transición Ecológica.

Por su parte, los expertos de Sto, empresa especialista en aislamientos térmicos , también coinciden en que es más eficiente apagar los sistemas de calefacción que dejarla encendida al mínimo. «Mantener una temperatura fija -por ejemplo, 20ºC- precisa de un aporte continuo de energía por las pérdidas de calor que se producen en muros, techos ventanas o puertas, y que hay que compensar», indican. Además, para evitar estas fugas, desde Sto aseguran que las mejores son las ventanas con rotura de puente térmico y vidrio doble con cámara de aire intermedia. Si no queremos hacer reformas en casa, siempre se puede recurrir al aislamiento manual mediante la instalación de unos simples burletes en ventanas y puertas.

Otra opción intermedia puede consistir en apagar la calefacción al salir de casa, pero en dejarla programada para que se encienda antes de llegar a la vivienda. Así, se puede recurrir a utilizar un termostato para que el sistema se ponga a funcionar a una hora determinada, una medida que pueden conllevar un ahorro de un 8-13% del gasto total.

Mientras estemos en casa, en IDAE aseguran que la temperatura ideal debe rondar los 20 o 21 grados y añaden que se debe utilizar ropa de abrigo, bajar las persianas y correr las cortinas por la noche para no se fugue el calor. Hay que estar también atentos a la forma en que se redistribuye el calor dentro del hogar. En este sentido, los expertos de Lucera apuestan por usar la calefacción solo en las habitaciones o espacios que se utilicen a diario para evitar un derroche innecesario de energía. También creen que es mejor retrasar el encendido y recuerdan que muchas veces la primera reacción al frío suele ser encender la calefacción cuando, a veces, basta con abrigarse un poco más. Además, no todas las habitaciones necesitan el mismo gasto, ya que hay espacios, como la cocina, que ya cuentan con electrodomésticos que general calor y donde los radiadores pueden estar más bajos.

Para cerrar el círculo del ahorro, se pueden poner en marcha otros trucos como purgar los radiadores antes de encender el sistema; utilizar elementos de decoración que retengan el calor, como alfombras; cambiar a una caldera de biomasa, con un combustible más barato y ecológico; entre otras medidas. Por último, resulta imprescinble comparar tarifas y elegir la compañía cuyo servicio mejor se adapte a nuestras necesidades. Desde Rastreator recomiendan estar atentos a si ofrecen energia renovable, cómo se abona el pago del recibo, la permanencia o no del contrato y por último, valorar si compensan una tarifa de discriminación horaria.